Nada más que mis locuras y loqueras, las cuales van desde lo sublime hasta lo más cotidiano, pasando por lo raspa, naco y extraordinario. Que caray, este blog es como la vida misma. La mía, al menos.
miércoles, septiembre 26, 2012
Agua, no huyas de la sed, detente...
¡Agua, no huyas de la sed, detente!
Detente, oh claro insomnio, en la llanura
de este sueño sin párpados que apura
el idioma febril de la corriente.
No el tierno simulacro que te miente,
entre rumores, viva; no madura,
ama la sed esa tensión de hondura
con que saltó tu flecha de la fuente.
Detén, agua, tu prisa, porque en tanto
te ciegue el ojo y te estrangule el canto,
dictar debieras a la muerte zonas;
que por tu propia muerte concebida,
sólo me das la piel endurecida
¡oh movimiento!, sierpe que abandonas.
José Gorostiza
sábado, septiembre 22, 2012
Nocturno de amor
A Manuel Rodríguez Lozano
El que nada se oye en esta alberca de sombra
no sé cómo mis brazos no se hieren
en tu respiración sigo la angustia del crimen
y caes en la red que tiende el sueño.
Guardas el nombre de tu cómplice en los ojos
pero encuentro tus párpados más duros que el silencio
y antes que compartirlo matarías el goce
de entregarte en el sueño con los ojos cerrados
sufro al sentir la dicha con que tu cuerpo busca
el cuerpo que te vence más que el sueño
y comparo la fiebre de tus manos
con mis manos de hielo
y el temblor de tus sienes con mi pulso perdido
y el yeso de mis muslos con la piel de los tuyos
que la sombra corroe con su lepra incurable.
Ya sé cuál es el sexo de tu boca
y lo que guarda la avaricia de tu axila
y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja
sobre la almohada de espuma
sobre la dura página de nieve
No la sangre que huyó de mí como del arco huye la flecha
sino la cólera circula por mis arterias
amarilla de incendio en mitad de la noche
y todas las palabras en la prisión de la boca
y una sed que en el agua del espejo
sacia su sed con una sed idéntica
De qué noche despierto a esta desnuda
noche larga y cruel noche que ya no es noche
junto a tu cuerpo más muerto que muerto
que no es tu cuerpo ya sino su hueco
porque la ausencia de tu sueño ha matado a la muerte
y es tan grande mi frío que con un calor nuevo
abre mis ojos donde la sombra es más dura
y más clara y más luz que la luz misma
y resucita en mí lo que no ha sido
y es un dolor inesperado y aún más frío y más fuego
no ser sino la estatua que despierta
en la alcoba de un mundo en el que todo ha muerto.
Javier Villaurrutia
viernes, septiembre 21, 2012
al tiempo que un secreto,
un tormento, una duda,
una interrogación;
espera interminable,
un vacío en el pecho
donde el corazón llama
como un puño cerrado
a una puerta impasible;
el sueño doloroso
en que vives sin mí,
dentro de mí, una vida
que me llena de espanto;
un grito iluminado
en la noche profunda;
como un hilo tendido
en que vamos los dos
sin red sobre el vacío;
sólo palabras para
nombrar con ellas cosas
tuyas, no más, y mías;
si no evocaran trágicas
distancias y rencores
traspuestos, olvidados;
siempre la que un instante
-¡pero un instante eterno!-
es tu más honda entrega;
sino para mis labios
trémulos y sumisos;
no fundiera en mi boca
su sabor infinito;
desnudos como cuerpos,
y nuestros cuerpos juntos
como labios desnudos
no formaran un cuerpo
y una respiración,
¡no fuera amor el nuestro,
no fuera nuestro amor!
martes, abril 10, 2012
Animal: principiante compañero
de este viaje al que llamamos Vida...
¿Quién me mira detrás de tu mirada,
a través de esos ojos sin malicia
que avergüenzan a mi mirada humana?
¿Quién te mueve, quién te impulsa, quién te habita?
¿Quién se irá de ti cuando te mueras?
¿Llevando qué experiencias, qué misterios?
¿Para qué simple o profundo aprendizaje
gozas y sufres silenciosamente?
Tal vez sea Dios el que te necesita
para jadear, retozar y acoplarse,
jugar y desangrarse a través tuyo.
Animal, tú que observas este mundo
sin interpretaciones ni prejuicios:
¿Qué realidad es la real? ¿La que percibes
con tus sentidos limpios de opiniones,
o la que mi intelecto juzga cierta?
Tú cumples bien con tu breve destino:
ves cuando miras, oyes cuando escuchas,
estás presente con toda tu esencia.
Tú no te jactas de espiritualidades.
No pretendes ser: eres el que eres.
Apiádate, animal, de mi ignorancia:
tú que vibras a pleno y que te exaltas,
enséñame el secreto de la Vida:
a entregarme con tu misma inocencia
para que Dios me encuentre disponible
Virginia Gawell
sábado, marzo 31, 2012
martes, febrero 14, 2012
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
miércoles, enero 25, 2012
lunes, enero 16, 2012
miércoles, noviembre 30, 2011
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora.
Este llanto de sangre que decora
lira sin pulso ya, lúbrica tea.
Este peso del mar que me golpea.
Este alacrán que por mi pecho mora.
Son guirnaldas de amor, cama de herido,
donde sin sueño, sueño tu presencia
entre las ruinas de mi pecho hundido.
Y aunque busco la cumbre de prudencia
me da tu corazón valle tendido
con cicuta y pasión de amarga ciencia.
miércoles, noviembre 02, 2011
Día de muertos, día de vívidos recuerdos de los que dejaron un pedazo de su alma en perpetua conexión con la nuestra... porque entre el mundo material y el espiritual, el vínculo indisoluble es el del AMOR. ¡Celebremos el recuerdo de la presencia gozosa de los que han compartido con nosotros el camino! ¡Personas y animalitos, a huevo!
martes, octubre 18, 2011
domingo, mayo 22, 2011
lunes, febrero 14, 2011
Amigo es esa mano que te arranca
desde el abismo hundido en la memoria,
es la fuerza redentora de la historia
y el aliento del amor que me levanta.
Es el rostro benévolo y sonriente
es la sonrisa en la brisa dibujada,
la vida que se dona en la mirada,
amor sin condiciones que se ofrece.
El ritmo de las horas compartidas,
la caminata interior que peregrina
el paso que a la meta se encamina
y el bálsamo suave en las heridas.
Amigo es el momento de lo eterno
que se encarna en la trama de mis días
el que entreteje de calor las melodías
de la música que salva del infierno.
martes, enero 18, 2011

jueves, enero 13, 2011
Considero más valiente al que conquista sus deseos
que al que conquista a sus enemigos,
ya que la victoria más dura
es la victoria sobre uno mismo.
Aristóteles.
martes, junio 22, 2010
lunes, mayo 24, 2010
Plegaria
I
Que no me duela tu ausencia
que no necesite tus besos
que no extrañe la dulzura de tu risa
que prescinda de la comunión extrema
y renazca sin tu savia.
Que aprenda a estar sin tu silencio
a manejar el bullicio de lo externo
que mis manos reconozcan otras formas
y mis ojos puedan ver más allá de tu presencia.
Que sea yo sin ti y yo contigo.
II
No me olvides suspiro de otoño
acento obligado en mi camino
no me dejes caer en lo pasado
rescátame de lo vacío
Sopla vida nueva en lo que de mí guardes.
III
Quisiera empezar de nuevo
sin recuerdos ahogándome el respiro
Quiero aprender de nuevo
el aroma dulce de lo que callas
entender otra vez
de tu voz el misterio
descubrir como antes
la suavidad del tacto
Caminar,
Caminar por el espacio inédito de tu tiempo.
Ahhhhh... ese es viejito, pero me gusta mucho. Aún recuerdo al hombre a quien lo dediqué. Solo Dios sabe si él acaso me recordará a mí... ¡Qué tiene! EL sujeto me regaló la oportunidad de escribir esto; ya con eso la libró...
Saludos, y rayen algo, dejen constancia de sus visitas más allá del número en el contador.
Gracias a todos por venir a visitar a la loca que soy.






