Nada más que mis locuras y loqueras, las cuales van desde lo sublime hasta lo más cotidiano, pasando por lo raspa, naco y extraordinario. Que caray, este blog es como la vida misma. La mía, al menos.
martes, abril 03, 2012
miércoles, mayo 26, 2010

Porque también colaboré con un granito de arena durante los festejos de "palabra en el mundo"; la muestra: brevísima selección de poemas en el Expresso de esta ciudad capital.
martes, febrero 09, 2010
Clarice Lispector
(fragmento)
La noche era una posibilidad excepcional. En plena noche cerrada de un verano tórrido un gallo soltó su grito fuera de hora y una sola vez para anunciar el inicio de la subida por la montaña. La multitud, abajo, aguardaba en silencio.
Él-ella ya estaba presente en lo alto de la montaña, y Ella-él estaba personalizada en él y él estaba personalizado en ella. La mezcla andrógina creaba un ser tan terriblemente bello, tan horrorosamente sorprendente que los participantes no podían mirarlo de una sola vez: así como una persona va poco a poco habituándose a la oscuridad y lentamente discierne. Lentamente discernían a Ella-él y cuando Él-ella se les aparecía con una claridad que emanaba de Ella-él, los paralizados por la belleza iban a decir: «¡Ah, ah!». Era una exclamación que estaba permitida en el silencio de la noche. Miraban la asustadora belleza y su peligro. Pero ellos habían venido exactamente para sufrir el peligro.
Los pantanos se elevaban. Una estrella de enorme densidad los guiaba. Ellos eran el revés del Bien. Subían la montaña mezclando hombres, mujeres, duendes, gnomos y enanos, como dioses extintos. La campana de oro sonaba por los suicidas. Fuera de la estrella grande, ninguna estrella. Y no había mar. Lo que había desde lo alto de la montaña era oscuridad. Soplaba un viento noroeste. ¿Él-ella era un farol? La adoración de los malditos comenzaba.
Los hombres coleaban en el suelo como gruesos y blandos gusanos: subían. Lo arriesgaban todo, ya que fatalmente un día iban a morir, tal vez dentro de dos meses, tal vez siete años: quizás fuera esto lo que Él-ella pensaba dentro de ellos.
Mira al gato. Mira lo que el gato vio. Mira lo que el gato pensó. Mira lo que era. En fin, en fin, no había símbolo, la «cosa» era. La cosa orgiástica. Los que subían estaban al borde de la verdad. Nabucodonosor. Ellos parecían veinte nabucodonosores. Y en la noche se desquitaban. Ellos están esperándonos. Era una ausencia, el viaje fuera del tiempo.
Un perro daba carcajadas en la oscuridad. «Tengo miedo», dijo la niña. «¿Miedo de qué?», preguntó la madre. «De mi perro.» «Pero si tú no tienes perro.» «Tengo, sí.» Pero después la niñita también carcajeó llorando, mezclando lágrimas de risa y de espanto.
viernes, octubre 30, 2009
EFECIVITY
Stephen Covey
Primer Hábito: Ser proactivo.
La proactividad se refiere a que ante cada estímulo del medio ambiente tenemos la habilidad de decidir la respuesta que queremos dar. Esto quiere decir que no somos esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino libres ejecutores de nuestra conducta. Un ejemplo práctico en nuestra vida es el de un chofer de un automóvil que nos grita una obscenidad o nos toca con insistencia la corneta. En este caso nuestra respuesta puede variar desde tomar un arma y dispararle para luego sufrir las consecuencias legales de nuestra conducta hasta simplemente ignorarlo y no dejar que altere nuestra tranquilidad. Lo importante es que la decisión es nuestra, que somos los responsables de nuestra conducta.
Segundo Hábito: Empiece con un fin en mente.
Este hábito consiste en que nuestra conducta no la debe regir el capricho ni el azar, debemos tener objetivos precisos a los cuales acercarnos: un título universitario, comprar una casa o un carro, mantener una relación armoniosa con nuestros familiares y compañeros de trabajo. Cada vez que tomemos una decisión importante debemos decidir si ésta nos acerca o nos aleja de nuestros objetivos.
Tercer Hábito: Establezca primero lo primero.
Goethe: dice: "Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos". Consiste en distribuir nuestro tiempo sobre la base de prioridades: El autor describe un método de organizar el tiempo sobre la base de cuatro cuadrantes en los cuales coloca las actividades: urgentes, no urgentes, importantes y no importantes.
Cuarto Hábito: Pensar en Ganar-Ganar.
Este hábito indica que nuestras interacciones con otros seres humanos siempre deben ser de mutuo beneficio, no existe otra opción. Nuestra relación con un cliente debe ser ganar-ganar, si yo gano y mi cliente pierde, pierdo al cliente. No existe otra opción, aunque a corto plazo otros tipos de relaciones resulten en ganancias inmediatas, a largo plazo vemos que son ineficaces y perjudiciales para ambas partes. El autor explica que si después de razonar con nuestro interlocutor no logramos un acuerdo ganar-ganar, nos queda la opción de "no hay trato".
Quinto Hábito: Procure primero comprender y después ser comprendido.
Este hábito trata de ponerse primero en el lugar del otro, de ver las cosas desde su punto de vista. Se basa en el refrán popular de "Todo es del color del cristal con que se mire". Es quizás el más difícil de practicar, casi siempre pasamos más tiempo hablando que escuchando y creemos que las cosas sólo pueden ser de la manera en que nosotros las vemos.
Sexto Hábito: La sinergia.
Algunas metas las podemos lograr solos, pero las empresas grandes sólo las podemos lograr con trabajo en equipo. Proyectos como la llegada del hombre a la Luna o la fabricación de la Bomba Atómica son el resultado del trabajo sinérgico.
Séptimo Hábito: Afile la sierra.
Cuenta una historia que un leñador se encontraba tan inmerso en su trabajo de derribar árboles que olvidó que dedicar unos minutos a afilar su sierra.. Aplicado a nuestra vida "afilar la sierra" se refiere a dedicar un breve espacio de nuestra vida a mejorar nuestras condiciones físicas e intelectuales mediante el ejercicio físico y el estudio.
martes, agosto 04, 2009
miércoles, junio 10, 2009
Por Lorena Illoldi
¿TÚ ERES POLO, POLO, POLO?
Señores y señoras, a continuación la pregunta de los 64 mil en materia cultural tamaulipeca: ¿qué sucede con la que debería de ser la siguiente entrega del Concurso Estatal de Teatro “Mtro. Rafael Solana”? Es decir, ¿tiene alguien idea así como de que para cuándo se llevará a cabo el concurso de teatro con mayor permanencia de toda república y del cual ya debería andar por ahí la convocatoria?
O mejor aún, permítaseme resumir la pregunta: ¿alguien sabe qué está pasando en cultura del estado? Es más, digo yo: ¿está pasando algo en cultura en este estado?
La verdad, pensé que el Polo Polo cultural que nos recetaron a cambio de nuestro anterior director de cultura en Tamaulipas -quien sí hablaba francés y bien- iba a hacer más feliz a la comunidad artística en nuestra entidad.
En serio que dije: “chance como se parece a aquel que es comediante, pues este también nos haga esbozar sonrisas de felicidad con tanto cambio que seguramente trae bajo la manga”.
Y pues que dice mi mamá que siempre no.
El señor Arredondo quizá no esté enterado que el concurso estatal de teatro está cerquita de cumplir tres décadas de existencias, haciéndolo el más antiguo a nivel nacional. Estoy empezando a sospechar que no es eso lo único que desconoce…
Cualquier funcionario, incluidos los gobernantes, suelen demostrar los avances logrados a los 100 días de ejercicio en el puesto que les corresponda. Pues bien, parece ser que en cultura en Tamaulipas son solo los meses los que han pasado.
Nuestro Polo Polo cultural ya sumó el centenar de días al frente del ITCA, y salvo unas mantas solicitando artistas y asegurándonos que ya llegamos (¿a dónde?) no se ha visto mucho, además que nunca nos dijeron a qué hora y dónde salían los camiones que nos iban a llevar al Cielo. Nos dejaron vestidos, alborotados y con itacate, no hay que ser.
Hace días leí una nota donde anunciaban con bombos y platillos proyectos en lo particular con el buen amigo y maestro Rosales Lugo. Bien por él, desde luego. Sin embargo, mi pregunta sigue siendo la que llevo tristemente haciendo desde hace tiempo ya: ¿y el resto de la comunidad artística? ¿y el pueblo? ¿cuándo vamos a dejar de preocuparnos por el relumbrón en la cultura, la nota y la foto, y a verdaderamente apostarle a cambios estructurales en nuestra sociedad, con apoyos reales a la cultura?
O como decíamos en mis tiempos de la primaria: “¿Salimos de Guatemala para entrar a Guate-peor?”
Ya no queremos más espejitos y cuentas, señor gobernador: la cultura merece el brillo verdadero y no solo el reflejo del oropel de un festival anual. Tamaulipas merece cultura todo el año y un encargado de su administración que sepa de qué estamos hablando.
Pero ya sabe, eso digo yo…
martes, mayo 20, 2008
LO QUE ESCRIBO...
Canción de Cuna
de lorena illoldi
Cuadro uno
La mujer está sentada en un banco alto, sentada con las piernas muy juntas y muy erguida. A sus espaldas se ven luces como de proyector de películas sin que se aprecien imágenes
mujer- me acuerdo muy bien iban a pasar la película de un parto los de los otros salones no habían querido contarnos nada de la película al salir el grupo que había entrado antes que nosotros los muchachos decían “ya lo sabía” y unas muchachas lloraban de vergüenza ahí estábamos todos callados apagaron las luces las imágenes pasaban como que muy rápido y entre que yo cerraba los ojos y la velocidad del filme pues casi no vi nada lo que si recuerdo mucho fue el final pasaron imágenes de cómo es el bebé en cada etapa del embarazo pasaban una foto del bebé de cada mes desde que es embrión hasta que se transforma en feto me preguntaba cómo habían tomado esas fotos aún ahora no sé cómo lo hicieron ¿meten la cámara por la vagina? y la luz que los rodea ¿es artificial? ¿estaban vivos los bebés cuando tomaron las fotos? ¿le habrá dolido a sus madres? qué bonito tener una foto de tu bebé antes que nazca ¿quiénes habrán sido las mamás que prestaron la panza para esas fotos? seguro gringas ahora que me acuerdo en una esquina del laboratorio había un frasco de vidrio de esos de mayonesa grande grande ahí sumergido en formol estaba un feto siempre creí que no era verdadero que era de plástico que nunca estuvo vivo