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sábado, octubre 06, 2012

martes, enero 31, 2012

PACHAMAMA

a Berónica Palacios

Diosa del pulque, del mezcal.
Pachamama,
Diosa generosa que sacia mi hambre
y mi sed,
la que pare los hombres a la vida:
sigue siendo
Papalotzin, quetzal, quesillo, tuna,
aguardiente.

Dame por siempre tu abrazo de amor.


Lorena Illoldi

viernes, enero 27, 2012

MICROFICCIONES:


- ¿Hace cuánto fue joven?

- Ayer.




- ¿Hace cuánto fue joven?

- Lo soy.





- ¿Hace cuánto fue joven?

- Jamás.

martes, diciembre 20, 2011

Comparto con uds.la liga a un blog muy interesante:

http://semanariodeportivodepoesia.blogspot.com/

Esfuerzo de la poeta Tafoya y su equipo de colaboradores, allá en el centro del país.

Recuerdo que un tipo -chilango-, decía respecto de provincia: "el interior", hasta que un fronterizo le dijo: "cuál interior, en todo caso, los de adentro son ustedes, nosotros más bien estamos en la orilla".

jeee

viernes, diciembre 16, 2011

Ecos de "La Pastorela veloz" de mi autoría,
con el GRUPO LOA TEATRO
de Eduardo Calderón




jueves, diciembre 15, 2011

Hoy cumple años mi hermano mayor; un hermano tengo.

Se llama Eduardo y tiene tres hijos pequeños, muy pequeños... comenzó tarde a criar su propia familia. Ahora es feliz.

COmparto con los escasos lectores sobrevivientes de ete blog la liga al banco de datos de obras de teatro que tengo publicadas en la Revista Tramoya de la Universidad Veracruzana, píquele AQUÍ.

lunes, noviembre 28, 2011

LUNES DE COLUMNA...


Excelente inicio de semana para todos...
Pronto los anuncios de las festividades con motivo de un onomástico más de su servilleta, la illoldi.

PALOMA NEGRAAAAAA... eres la reja de un penaaaaaaaaaaaaar

ay, ay, ay, yeah...

FIESTAS PATRONALESSSSSSS, ahí les voy...

domingo, noviembre 27, 2011

miércoles, noviembre 09, 2011

La cuenta de los días se suceden: hojas de calendarios que caen y no vuelven jamás a su lugar original, miríada de segundos que se desploman sobre nuestros huesos convirtiendo todo en nada, en lo que fue y no será.

Es el tiempo, que jamás para.


sábado, octubre 15, 2011

lunes, abril 11, 2011

UN DÍA DE MI VIDA EN EL TEATRO

Por Lorena Illoldi

“Gente de teatro”, nos llaman. Los de la legua, los saltimbanquis, los teatreros, pues. De las múltiples identidades que me he ido construyendo a lo largo de mi vida, es la del teatro una de mis máscaras favoritas. Con pretexto de esta fecha doy gracias a Dios porque mi vida es mejor gracias al teatro, arte que me brinda la oportunidad de devolver algo de lo mucho que el universo me regala y poner mi granito de arena para hacer de este mundo un sitio mejor.

“Un pueblo sin teatro es un pueblo sin verdad” dijo Rodolfo Usigli, frase que conocí por boca de mi amigo y maestro Alberto López (QUEPD), director y promotor cultural que con su ejemplo me mostrara el camino, igual que otros de mis maestros, entre ellos Refugio Hernández y Carlos Valdez, quienes con su quehacer entregado y comprometido me señalaron la senda a seguir en esta hermosa profesión. Como ellos, decidí un día hace ya más de veinte años abrazar formalmente al teatro como forma de vida, decisión de la que jamás me arrepiento.

¿Cómo vive un teatrista que no es “famoso” según el esquema comercial? ¿Cómo vivimos y sobrevivimos los teatreros que no aparecemos en la televisión o que no concurrimos en los grandes circuitos del llamado teatro “profesional”? Por puro amor al arte, tal y como dice el conocido refrán, por puro amor y necedad y persistencia, por pura pasión y convencimiento de que a través del arte escénico podemos cambiar conciencias y tocar almas en los espectadores y propiciar así una auténtica transformación social.

¿Idealistas? Claro. ¿Soñadores? Por supuesto. ¿Necios? Tenaces, preferiría yo. El teatro es un apostolado, lo digo seriamente. Ansia que se satisface solo en escena, es una energía que fluye entre el artista y público en ese mágico acto de comunión extrema que sucede solo en los espectáculos en vivo, lo que siempre he creído que es la más bella y fuerte característica del teatro, y que le permite resistir los embates de la modernidad que le ha robado espacios mediante el cine y la televisión, que no son sino variaciones sobre el mismo tema.

Hace más de veinte años, ver una sala en esta ciudad con cinco o 6 espectadores era lo común, y recuerdo que existía el dicho de “así sea para uno, la función se debe de dar”. Hoy, el trabajo de los incansables precursores como a los que hoy rendimos tributo ha rendido frutos y nuestras salas tiene más gente que antes, si bien aún aspiramos a convocar a más personas, pues es el público parte importante del fenómeno teatral, ya que es a ellos a quienes va dirigido nuestro trabajo al ser la gente el destinatario final de todas las voces, ideas, talentos y trabajo conjugado en una puesta en escena.

Pero el asunto era platicarles como es un día en la vida de un teatrista no comercial, de uno como yo que no es “famoso” ni estrella de la televisión y que tiene que trabajar de otra(s) cosa(s) para completar sus ingresos, y como quiera y a pesar de seguir haciendo teatro. Son tantos los recuerdos que contaré unos pocos.

Allá en la secundaria, me recuerdo saqueando la casa de mi madre para una obra y pidiendo prestada su sala, la cual tardaba semanas en volver a su sitio de origen. Recuerdo el montaje de la obra de Jodorowsky “El juego que todos jugamos” dirigida por el maestro Valdez, aquí presente, la cual ensayábamos en las oficinas de rectoría. Mi hija mayor tenía apenas unos meses –la otra ni nacía aún– y estaba en la etapa del andador. Y ahí me tienen yendo a dejar a mi hija en un extremo de esas enormes oficinas y correr al otro lado para ensayar un pedazo de la obra; mi hija avanzaba felizmente esa distancia y llegaba de nuevo a mí, que otra vez la iba a dejar por allá, y así, indefinidamente…

Me veo a mí misma multiplicada para ser madre, esposa, estudiante, trabajadora, y siempre, gente de teatro.

Me veo dando funciones de una obra y estrenado otra mientras mi madre está hospitalizada porque “el show debe continuar”. Me veo con mis hijas ya más grandes ayudándome a pintar escenografías, a coser vestuarios, a repartir programas de mano, a cobrar en la taquilla, e inclusive manejando el audio o luces, pues como buenas hijas de teatreros, no les quedó más remedio que colaborar en este mágico mundo de la ilusión.

Me veo necia, peleando y exigiendo por los espacios y la equidad de fondos y recursos oficiales para todos los teatristas y elevando la voz cuando creo que las cosas se pueden hacer de otro modo en que los beneficiados sean muchos, todos y no solo unos cuantos, y me recuerdo teniendo que contar con bajas morales entre quienes diferían de mi opinión, y me veo a mi misma señalada como revoltosa, prejuzgada y condenada por disentir, y a pesar de ello, seguir en el ejercicio de la crítica pensante y propositiva, aparejada del trabajo continuo que me mantiene en acción y vigente.

Me veo y me asumo como una artista comprometida que escogió el teatro como vehículo para decirle a la gente que el arte escénico es herramienta por excelencia para sanar el alma, elevar el espíritu, abrir la conciencia y hacer revolución y evolución social. Qué quieren, ya les dije que somos soñadores y creemos que es posible, y al creerlo, lo creamos, pues al paso de los años he descubierto que son la constancia y la disciplina las mejores armas para sacar adelante esta nuestra pasión.

El teatro en mi vida es directriz básica, pues acaba haciendo uno teatro arriba y abajo del escenario para sostener la magia, para engendrar la fuerza, para darle materia y sustancia a los esfuerzos de todos los que creemos que es posible en este mundo continuar con la tradición que empezara hace miles de años de contar y representar historias para otro que no soy yo.

El teatro es un arte efímero, pero creo que esa misma cualidad es la que la otorga esa belleza que atrapa, pues es tan efímero como lo es la vida misma, que dura solo un instante que a nosotros nos puede parecer eterno, y el teatro nos permite la oportunidad de tocar por instantes la inmortalidad de la creación y la comunión con el otro, el espectador, y en ese acto creativo, trascender para dejar constancia fiel de nuestro paso por la tierra y ser capaces de vivir libre y plenamente a través del arte.

Que viva hoy siempre el teatro, y loas a todos los que con empeño y tesón nos dedicamos a ellos, y gracias al espectador que hoy como siempre nos acompaña.

Texto leído el 28 de marzo de 2011,

en Ciudad Victoria, Tamaulipas,

en el evento para conmemorar

el día mundial del teatro y homenajear

a Manuel Garza y Ofelia Luna.

domingo, marzo 27, 2011

Desde el 27 de marzo 1961 a instancias de la Unesco, se festeja el Día Mundial del Teatro en todos los países filiados al Instituto Internacional del Teatro (ITI) de la citada organización.

Gracias a Dios porque soy gente de teatro. Mi vida es de lo mejor gracias al teatro. Y gracias al teatro, yo puedo devolver algo de lo mucho que el universo me regala, y poner mi granito de arena para hacer de este mundo un sitio mejor.

MENSAJE DEL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO 2011

POR JESSICA A. KAAHWA, INVESTIGADORA Y PROFESORA UNIVERSITARIA


La reunión de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que tiene el teatro para movilizar comunidades y sortear las diferencias. ¿Han imaginado alguna vez que el teatro podría ser una potente herramienta para la paz y la reconciliación? Mientras las naciones consumen sumas colosales de dinero en misiones para la paz en áreas del mundo en violento conflicto, se le presta poca atención al teatro como alternativa individualizada para la transformación y el manejo de conflictos. ¿Cómo pueden los ciudadanos de la madre Tierra lograr paz universal cuando los instrumentos que se emplean para ello vienen de poderes externos y aparentemente represores? El teatro permea sutilmente el alma humana atenazada por el miedo y la sospecha, alterando la imagen que tienen de ellos mismos y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y por consiguiente para la comunidad. Puede dar significado a realidades diarias mientras previene un futuro incierto. Puede tomar parte de la política en formas simples, directas. Al ser inclusivo, el teatro puede presentar experiencias capaces de trascender preconceptos erróneos. Además, el teatro es un medio probado para abogar e introducir ideas que sostenemos colectivamente, y por las que deseamos luchar cuando son violadas. Anticipando un futuro pacífico, debemos comenzar por usar medios pacíficos que busquen entender, respetar y reconocer las contribuciones de cada ser humano en el proceso de conducir a la paz. El teatro es ese lenguaje universal por el que podemos enviar mensajes de paz y reconciliación. Involucrando activamente a los participantes, el teatro puede hacer que muchas almas deconstruyan preconceptos y, de esta manera, da al individuo la oportunidad de renacer para hacer elecciones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro prospere entre otras formas del arte, debemos dar un enérgico paso adelante para incorporarlo a la vida cotidiana, tratando temas apremiantes de conflicto y paz. Buscando la transformación social y la reforma de comunidades, el teatro ya existe en áreas devastadas por la guerra y entre pueblos que sufren pobreza o enfermedad crónica. Hay un número creciente de historias de éxito donde el teatro ha logrado movilizar audiencias para construir conciencia y ayudar a víctimas de traumas de post-guerra. Plataformas culturales como el Instituto Internacional del Teatro, que apunta a "consolidar la paz y la amistad entre las gentes" ya tienen existencia. Es entonces una farsa mantenerse en silencio en tiempos como los nuestros, conociendo el poder del teatro, y dejar que portadores de armas y disparadores de bombas sean los guardianes de la paz de nuestro mundo. ¿Cómo pueden herramientas de alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación? Los conmino en este Día Mundial del Teatro a pensar en esta perspectiva y a adelantar el teatro como una herramienta universal para el diálogo, la transformación social y la reforma. Mientras las Naciones Unidas gasta sumas colosales en misiones de paz en todo el mundo con el uso de armas, el teatro es una alternativa espontánea, humana, menos costosa y mucho más poderosa. Puede que no sea la única respuesta para traer paz, pero el teatro debe seguramente ser incorporado como una herramienta efectiva en misiones de paz.


“Un pueblo sin teatro es un pueblo sin verdad” Rodolfo Usigli

sábado, febrero 26, 2011

Ando en mi amado Tampico, aterrizando desde Mantecoso, después de la exitosa presentación de "Mágica mismidad", poesía de Linda Mansur, dirección de Sandra Balderas... una gran asistencia, magnífica atención por parte de la Asociación de periodistas de Ciudad Mante.

Prometo fotos.

Por lo pronto, descanso, y espero a mi madre para abrazarla y mañana foto familiar por el lado paterno... emularemos la acción por el lado opuesto, y así...

Me voy, regreso luego.

Rayad, rayad, dejad constancia de vuestro paso, queridos amigos...

domingo, febrero 20, 2011

jueves, febrero 10, 2011


“El ring de la palabra”

Entre la mayoría de los jóvenes en la actualidad, la noción de “arte y cultura” suele estar asociada a ideas como “es aburrido”, “no lo entiendo”, “no me interesa”. La mayoría de los eventos culturales, al estar revestidos de solemne formalidad, ahuyentan esos potenciales espectadores. Por ello, al presentar la literatura en un formato novedoso, que les resulte familiar y apetecible, y con ello, agradable, se asegura capturar y mantener la atención y el interés de los jóvenes en el evento.

Además, al combinar con combate de box o lucha libre, se vincula al arte con el deporte, herramienta utilísima por antonomasia para propiciar y coadyuvar el desarrollo armónico de la juventud.

El evento consta de un combate deportivo –box o lucha libre- y de una justa literaria, a dos de tres caídas cada uno. Inicia con el primer round o caída deportivo, y se alternarán con las lecturas del trabajo literario de escritores locales, las cuales serán valoradas por un jurado calificador, quienes determinarán al ganador. Así, bajo el formato de torneo, los participantes de la justa literaria se irán eliminando hasta llegar a los finalistas. Los escritores que hayan sido eliminados en la primera fase tendrán una segunda vuelta en el repechaje, bajo el formato de batalla campal, cuya decisión recaerá en esa ocasión en el público.

Al finalizar las rondas eliminatorias, habrá una gran final para determinar los tres primeros lugares que incluyen premios en efectivo y trofeos a ganadores.

Asimismo, durante la duración del evento, siguiendo el formato de combates, se elaborarán carteles con las efigies de los escritores que participen en la justa literaria.


Objetivo (s):

- Vincular el arte y la cultura en un formato novedoso.

- Fomentar actividades sanas y de esparcimiento entre los jóvenes.

- Estimular y reconocer la creación de los creadores locales.

- Servir de foro a los deportistas locales.

-

Hacer promoción de la lectura


¿Qué esperan lograr en beneficio de los participantes?

Ofertar el arte y la cultura como una opción atractiva y divertida demás de útil.

-

Fomentar actividades de sano esparcimiento entre la juventud.

Estimular y reconocer el trabajo de los creadores y deportistas locales.


miércoles, febrero 02, 2011

Ay de ayes

ay

ay


dos de febrero
10:51 a.m.

y


aún
NO

como tamales...




BUAAAAAAAAAAA




domingo, enero 30, 2011

viernes, enero 28, 2011

pues
mis pies están fríos
pero yo, costeña que soy
me resisto a cubrir mis extremidades
no me gustan ni los calcetines ni los zapatos
no

y aquí donde vivo
amado semi desierto
al pie de la sierra
eso no es siempre una buena idea
ni pedo

domingo, enero 02, 2011

hola, 2011
excelente iniciarlo con salud a lado de los que amo

todo en orden
perfilándose mejor


oh, sí

mañana me reintegro a mi oficina querida
en el consejo
en la new tower, tú

a ver qué tal


life's good, dicen los de LG
y dicen bien

luego vengo
escribo la columna de mañana

shaolinen

lunes, diciembre 13, 2010






La columna de este lunes AQUÍ mero.