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jueves, enero 28, 2010

La vida es cambiante.
Es como un río, sí, siempre nuevo, siempre en movimiento.

Cada día es un inicio totalmente inédito, el comienzo de cualquier aventura posible: el límite, yo misma.

La marea me deposita en otro sitio, uno donde ya estuve antes... debo ser honesta: NO ME GUSTA. Y no creo que me vaya a gustar. Pero...

Nada gano con quejarme; me siento totalmente atrapada por las circunstancias, mas... me hago el propósito de fluir. Ya lo pensé por todos los lados y no tengo salida evidente ahora mismo, así que...

Cuando nada puedes hacer, lo que puedes hacer es resignarte. Parece estúpido, pero es lo mejor. Resignar es aceptar lo que que no podemos cambiar, al menos no de modo inmediato...

CARAJO...

Lo único que lamento es la agresión a mi tiempo, me cae. Eso es lo que más me duele...

PERO... COMO YO DIRIJO Y MODIFICO MI CIRCUNSTANCIA, YA VERÉ CÓMO LO CAMBIO PARA MI BIEN...



"La vida cambia siempre. No hay comienzo ni hay final; sólo un reciclar constante de la sustancia y las experiencias. La vida jamás se atasca, ni se inmoviliza ni se enrancia, pues cada momento es siempre nuevo y fresco". LOUISE L. HAY

3 comentarios:

Giovanni dijo...

Ni modo querida Lorena, es parte del inconveniente de haber nacido. Saludos.

manteka dijo...

la vida no nos espera, tiene su itinerario, uno decide si se sube o baja, se queda o va.

la illoldi dijo...

... y nosotros, a rifárnosla.

Gracias por los buenos deseos, ahí la llevo... yei.